La columna del NOA partió el miércoles 31 desde La Quiaca en una muy fría mañana en medio de la ruta. Más tarde se sumaron otros compañeros, desde donde la INjusticia retiene a Milagros como presa política. En este miércoles de sol en la Puna, las coplas de Marina fueron al encuentro de los zapatos de Isauro. Arrancamos marchando por nuestra historia y presente de lucha. Llegamos a Tucumán. Fuimos compartiendo conversaciones, mates, chistes, historias de militancia. Pasaron por el corazón los primeros días de ayuno de Carpa Blanca, allá por el '97. Días de reconocimiento entre compañeros de distintas provincias. La lunita tucumana nos subió a los micros y nos fuimos durmiendo mientras "la seguíamos" hasta Córdoba, donde escuchamos al Maestro Hugo Yasky.
A la noche nuevamente al micro rumbo a La Matanza. De mañana temprano el mate cocido fue repartido entre los marchantes del NOA y NEA (las facturas estuvieron buenísimas). Nuestras espaldas ya mostraban signos de "palma". Pero sobresalía la cansada y dibujada sonrisa.
Último esfuercito partiendo hacia Once y de allí a Plaza de Mayo. Al marchar estas últimas 30 cuadras la alegría nos brotó, llegamos a la Plaza de las Madres. Desde el escenario, asistiendo a semejante movilización, a muchos se nos apareció la sonrisa de Estela. Vimos el puño cerrado de Sandra.
¿Y ahora qué hacemos con tanta emoción que fortalece y desborda?
Esta Marcha Federal nos ha visibilizado y sensibilizado. Ahora compañeros y compañeras a disfrutar de este triunfo de la UNIDAD en las calles. El triunfo de la movilización, la militancia. Sin embargo, tenemos el desafío de convocar a quienes el viernes no marcharon. Debemos ser aún más. A seguir discutiendo, convenciendo, escuchando: Militando con alegría. Hacia allí "vamos a seguir andando, nomás." Orgullosamente fuimos muchos los que "no nos quedamos recostados en la banquina viendo pasar a la historia". Hoy fuimos decenas de miles marchando y haciendo historia.
HOY TRIUNFÓ LA MARCHA FEDERAL. HOY TRIUNFAMOS LOS TRABAJADORES.
La militancia será alegría o no será nada...