Nuestra Marcha Federal, desde Patagonia a Plaza de Mayo.
Desde nuestra salida en Esquel, pasando por El bolsón, Bariloche, Neuquén, Santa Rosa, Chivilcoy, llegando hasta Avellaneda, para luego caminar por Puente Pueyrredón hacia Plaza de Mayo, estuvo colmada de sentimientos, en cada encuentro, cada abrazo, cada palabra . Así recorrimos 2.000 km en 3 días de Marcha Federal.
De las dos columnas que salieron de Chubut, Esquel por cordillera y Comodoro por la costa, fuimos levantando y fortaleciendo la identidad Patagónica. Marchamos por la defensa de haber recuperado YPF para los argentinos, por las economías regionales, por el reconocimiento de la diversidad cultural, por los pueblos mapuches y tehuelches que son parte de la lucha por la tierra y sus derechos, marchamos porque denunciamos a los gobiernos cómplices del ajuste, la persecución y estigmatización de dirigentes y sindicatos que pelean por apertura de paritarias y derechos laborales, por la defensa de la educación pública, la salud pública, marchamos para denunciar que se quieren rifar las tierras de nuestra cordillera y entregar los recursos y bienes naturales, en defensa del agua y la vida, marchamos por las cooperativas de trabajo que están en riesgo, marchamos cargados de historia, haciendo un homenaje a los compañeros fusilados en la Masacre en Trelew, cuando pasamos por Neuquén con la memoria viva y al grito de Justicia completa para Carlos Fuentealba!! Marchamos porque no puede haber un solo pibe con hambre en Argentina.
En cada pueblo vivimos orgullosos y conscientes del sentimiento "federal" de esta marcha popular contra el ajuste, los despidos y el tarifazo.
Creo que no debe quedar como dicen algunos que hoy "nos une el espanto". Sabemos del espanto de este gobierno, pero también asumimos el compromiso de construir la unidad del campo popular, con una agenda social, con un proyecto político que rescate nuevamente la política como herramienta de consagración de derechos para el pueblo argentino, como lo supimos tener estos últimos años. Me siento orgulloso de pertenecer a una Central de Trabajadores que reivindica su historia, que supo resistir en los 90, que defendió esas banderas cuando un gobierno popular escuchó a los trabajadores, y que enseña el camino de la lucha, con coherencia y la firme convicción que vamos a volver a lograr que en nuestro país la vida sea digna y con derechos para todo el pueblo argentino.
El aprendizaje fue inmenso, gigante como la misma Marcha. Quiero compartir esto con quien pueda leerlo, sepan que somos millones, no estamos solos, seamos artífices de nuestro propio destino, porque si el presente es de lucha el futuro es nuestro.